viernes, 1 de marzo de 2013


A PROPOSITO DEL ACUERDO Y EL EJE DEL MAL


PERDON: NO TE SUPIMOS Y AUN NO TE SABEMOS ESCUCHAR.

Desde el punto de vista religioso

Se dio comienzo a la "Guerra de las Civilizaciones o de Religiones", entre Occidente y Oriente.

Esta situación, contraria lo expresado por los líderes de las tres grandes Religiones -Mosaísta, Cristiana e Islámica -, "de iniciar el nuevo milenio renovando la Fe en Dios", logrará:

El debilitamiento del Mosaísmo y Cristianismo, utilizando para ello los métodos psicopolíticos y gramscianos, aplicados actualmente.

Están presentadas como las Religiones que apoyan esta represalia desmedida.

El debilitamiento del Islamismo, utilizando la Fuerza Militar ("ingeniería social"), en razón de la fortaleza de su estructuración espiritual.

Está presentada como la generadora de terroristas fundamentalistas.

El debilitamiento de otras culturas - (después de la actual guerra en contra del Islam, Estados Unidos apuntará a los países del Extremo Oriente, especialmente CHINA) -, todo con la finalidad de imponer en el mundo, un pensamiento espiritual uniforme, sin profundidad y universal, que facilite la unidad política del planeta (específicamente, dentro de lo que denominamos, "Globalización", o más exacto, "Nuevo Orden Internacional").

Desde el punto de vista político

Esta circunstancia (sospechosamente provocada) llevará el proyecto "globalización", hasta los mayores límites.

Después de esta intervención de corte "Imperial", se intentarán modificar todas las pautas históricas y tradicionales; se concretará una intervención directa sobre la cultura, educación, política y economía.

Habrá gobiernos títeres y los organismos de inteligencia (de EEUU y Gran Bretaña) modificarán y digitarán candidaturas y gobernantes, imponiendo la corrupta modalidad de la partidocracia occidental.

De esta manera, se dejarán atrás definitivamente, las Soberanías Culturales, Políticas, Económicas, etc, y pasando rápidamente por las Regionales (Alianza de Libre Comercio para América Latina, Mercosur, etc), apuntarán decididamente, a la unidad del planeta en un "Nuevo Orden Internacional", conducido por un Gobierno Socialista Mundial (Establishment Mundial), quien dirigirá al mundo en forma dictatorial.

Desde el punto de vista social

Debilitamiento de las Identidades Religiosas, Culturales, Nacionales, Etnicas, y del ejercicio de las Libertades Individuales, para posteriormente llegar al control y dominio del hombre hasta en sus "Intimidades Individuales".

Aumento del factor miedo entre las poblaciones, ante la posibilidad de actos terroristas que empleen armas, químicas, biológicas o nucleares. Ante estas circunstancias, se podrían producir emigración de grandes masas humanas, de los países del Norte (que son los blancos del terrorismo), hacia los espacios despoblados de los países del Sur.

Para el caso de AFGANISTÁN, al igual que ocurrió con PANAMÁ, IRAK, IRAN, etc, reducir gente, para evitar la "superpoblación" del planeta, y complementando de esta manera, con los innumerables métodos de control de la natalidad impuestos en el mundo.

Definidamente se controlará hasta la menor acción popular de reivindicación. Control estricto de la vida humana, utilizando la Biogenética ( que es la futura revolución mundial, que seguirá a la "Globalización").

Desde el punto de vista económico

Control de todos los recursos económicos y financieros de la Humanidad, apelando a "necesidades ecológicas, indigenistas, estratégicas y de cuidado de los recursos del planeta".

a. Para el caso de Afganistán

Ocupar un área rica en materiales estratégicos (petróleo, gas, etc).

Ocupar el centro de la "media luna dorada", lugar de máxima producción de la heroína (90% de la producción mundial del opio, para uso en medicina y en la drogadicción), negocio manejado por las grandes empresas internacionales, especialmente las inglesas, con la consiguiente canalización del lavado de dinero hacia su sistema bancario.

Evitar el desarrollo de otras organizaciones financieras como el Fondo Monetario del Sudeste Asiático, hoy en gestación, o el Proyecto a futuro de la creación de la Libra Islámica, etc), evitando de esta manera, la diversificación del manejo de las Finanzas del Mundo.

Ocupar una zona de gran valor Geopolítico y Estratégico; paso central natural entre el Extremo y Medio Oriente.

Desde el punto de vista militar

El Establisment (conformado por Estados Unidos y Gran Bretaña), cuando se ha visto en aprietos políticos o económicos, siempre han "armado" episodios sangrientos (recordar PEARL HARBOR, que fue el pretexto para entrar en la Segunda Guerra Mundial). De esta misma manera, procedieron frente al ataque terrorista del 11 de diciembre, sobre los que ya tenía conocimiento la CIA y el FBI, (aunque no de la magnitud que tuvieron), y todo, para tener la excusa de emplear sus Fuerzas Armadas ("Gran Garrote"), como los hacían los grandes imperios, exclusivamente para conseguir sus propios intereses, que en este caso, es imponer el "Nuevo Orden Internacional", con la finalidad de:

Amedrentar de esta manera a los pueblos que intenten rebelarse.

Incrementar el adiestramiento militar, creación de modernas tácticas y comprobar nuevos armamentos, utilizando como "enemigos reales" a pueblos inmensamente débiles desde todo punto de vista (caso invasión a PANAMÁ, MALVINAS, etc), debiendo incluirse aquí, la reducción de población.

Lograr aumento del presupuesto militar.

Renovar sus inmensas reservas de munición y armamentos, vencidos por el tiempo, lo que permitirá reactivar las grandes fábricas militares, normalmente en manos de capitales privados, íntimamente relacionados con los gobiernos.

Debilitar el frente nuclear establecido entre: Rusia, China, India, Corea del Norte, Pakistán, etc., único escollo militar para lograr el dominio del mundo.

Establecer un asentamiento político y estratégico definitivo, quizás "repartiéndose" a AFGANISTÁN entre las Potencias, de la misma manera que hicieron con ALEMANIA después de la Segunda Guerra Mundial.

Para lo cual, utilizando el pretexto de algún personaje fabricado para la opinión pública norteamericana, como "el cowboy malvado" ( Noriega, Montesinos, Milosevic, Fujimori, etc), justificar la guerra y la ocupación de áreas Estratégicas (CANAL DE PANAMÁ, AFGANISTÁN, LOS BALCANES, etc).

REFLEXIONES FINALES

Argentina

No debe ni integrarse, ni alinearse con el Establisment Internacional, lo que no significa que no deba definirse en contra del Terrorismo Internacional, por las siguientes causas:

Durante la lucha contra el terrorismo, que asoló la República en la década del 70, con el agravante que arremetieron en contra de un Gobierno Constitucional (Presidenta Señora de Perón, hasta hacerla caer), Estados Unidos no solamente no nos apoyó, sino que sus principales centros de poder financiero, aportaron dinero a las organizaciones guerrilleras.

A partir de aquí, se inició el desmantelamiento del Estado Nacional y que hoy está llegando a su final.

Durante la Guerra por las ISLAS MALVINAS, Estados Unidos no solamente no nos apoyó, sino que tampoco cumplió con sus compromisos con el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), y para colmo de su falsedad, le brindó a GRAN BRETAÑA el apoyo militar y satelital necesario, facilitándole su triunfo final.

Durante los diez años del gobierno de Menem, este les dio un franco apoyo a los Estados Unidos, para que apliquen en Argentina la nueva metodología colonialista, que es el "Nuevo Orden Internacional", -también denominado "Globalización" o "Plan Bush" -; se procedió al desmantelamiento del Estado Nacional, y en especial de sus Fuerzas Armadas y de Seguridad, dejando a la Nación en un estado de total indefensión.

Esta situación, trajo como consecuencia, entre los infinitos delitos cometidos en el período, tres grandes atentados: AMIA, EMBAJADA DE ISRAEL y CARLOS MENEM (hijo).
Estas ingratas experiencias nos avisan, que debemos ser responsables, prudentes y cautos.

Finalmente, no debemos olvidar, que Argentina fue siempre soberana para sus decisiones, y además, respetuosa de la autodeterminación de los pueblos.

Así lo demostraron durante el siglo pasado dos grandes Presidentes; IRIGOYEN y PERÓN, quienes durante las dos grandes guerras, no aceptaron enviar tropas a un conflicto que no nos competía.

Hoy, así se debería proceder para el caso de la actual guerra en el Asia Central, lo que lamentablemente no se hará, en razón de la crítica situación de los estados, que perversamente entregan las vidas de sus soldados, a cambio de nuevos préstamos o mejoramiento en los pagos de la deuda externa.

La Guerra

Si bien sobre la guerra existen múltiples clasificaciones, utilizaremos la que corresponde por la "intensidad en el empleo de los medios":

Q.B.N.(Química, Biológica y Nuclear)

CONVENCIONAL ( Es realizada por países existentes y legales, sus integrantes conforman organizaciones militares, llevan uniforme e insignias, y todo su desarrollo se realiza bajo el control de la Convención de Ginebra y de un número importante de tratados Internacionales).

NO CONVENCIONAL ( no obedece a convenciones, no tiene reglas fijas, no se definen ni existen frentes ni retaguardias.

Sus integrantes no usan uniformes, ni grados, ni nombres.).

A modo de reflexión podemos decir lo siguiente:

La Primera Guerra Mundial, comenzó como CONVENCIONAL y terminó como tal.

La Segunda Guerra Mundial, comenzó como CONVENCIONAL y terminó como NUCLEAR.

La Tercera Guerra Mundial (la actual), comenzó como NO CONVENCIONAL, siguió como CONVENCIONAL, y lamentablemente dada sus características, no podríamos decir como podría finalizar.

DIOS Y NUESTRA SANTÍSIMA MADRE, NO PERMITAN LO QUE TODOS ESTAMOS PENSANDO.

Prisión Militar de Campo de Mayo, domingo 7 de octubre de 2001.

En el día de la Beata Gianna Molla.

POR DIOS Y LA PATRIA

MOHAMED Alí SEINELDÍN

viernes, 18 de mayo de 2012


ROMANCE DE LA BANDERA DE GUERRA DEL RI 4  de Monte Caseros CORRIENTES


Cuando por Puerto Argentino
y todas sus adyacencias
flotaban los humazones
y olor a pólvora negra;

cuando apenas se acallaban
los ayes en las trincheras,
y en los aires no silbaban
los proyectiles de guerra;

cuando ya por agotada
la munición, se ordena
destruir armas y equipos
para que a nadie sirvieran;

cuando sus bocas los Sofma
tremendas al fin silencian,
llorando todos de bronca
no la derrota, impotencia;

cuando las voces de mando
a oírse en ingles empiezan
  y los kelpers cual rebaños
de ovejas salen afuera;

cuando en los mástiles se alzan
sabanas blancas que fuerzan
a parlamento y entrega
de cualquier arma de guerra;

entonces llego jadeante
escondiendo la bandera
del Regimiento de Infantes
Cuatro, un sargento en carrera.

Jamás corrió como entonces
Escurriéndose en la niebla
El Sargento Mario Ponce,
Correntino por más señas.

Al fin llego a su destino:
Un cuarto donde lo esperan
Otros hombres  que meditan
Como salvar la Bandera.

Allí se entera… y no quiere
ni escuchar lo que cuentan
-¿Cómo es posible salvarla
de un ingles como presea,
arrojándola alas brasas
de la turba en una hoguera?

¡ Por Dios, que quiero me incendien
Envuelto yo todo en ella!
¿No han muerto acaso argentinos
por izarla al tope en estas
Islas? ¿ A que hemos venido?

¿ No hemos nacido en la Tierra
de Corrientes, cuya fama
es haber amamantado
hombres que son una fiera?

¡ Yo no soporto la quemen…
quiero incendiarme con ella!
- Sargento Ponce: aquí viene
El Capitán Farinella!

-Gracias a Dios, porque llega
en esta instancia suprema.
Impuesto fue el Capitán
de lo que allí discutieran;
hombre de mando, al instante
tomo y beso la Bandera.
Quitose la ropa arriba
de la cintura y envuelta
quedo su espalda y su pecho
de armadura tan esbelta.

¡ Jamás hubo un Capitán
que ante sus hombre luciera
mejor que un abanderado
en uniforme de fiesta!
El Capitán de inmediato
pensó en una estragema:
con un medico tramaron
que un soldado la escondiera
bajo un yeso simulando

traumatismo de cadera;
mas no hubo tiempo para eso;
que los ingleses arrecian
y eran todos puro nervio
por sabotaje y peleas.

Entonces fue cuando el Padre
 Vicente Martínez ruega
a sus amigos la honra
de ser soldado estafeta.

Instante previo al embarque
El Capitán Farinella
le entrega un bolso arruinado
que anduvo entre las trincheras.

-Padre: aquí la Patria vuelve
hecha jirones su enseña,
pero esta ilesa en el alma
de los que van o se quedan;
llévela hasta el Continente,
como reliquia de Guerra.

-Capitán quede tranquilo;
que si vine a estar en vela,
sin armas en la batalla
asistiendo a los que mueran,
hoy no vuelvo capellán
ni prisionera de guerra;
antes habrán de matarme
que quitarme esta bandera.

¡Juro por Dios y la Patria
que sabré ser una fiera!
¡Deme, por Dios, su pistola
para ser buen centinela!
Así dijo aquel guerrero
que no era el que viniera.

la noche estaba cerrada
entre espantajos de niebla.

Martínez encolumnose
hacia el Yeguin, y en la espera
va ocultando entre ornamentos
el moño, cuja y Bandera.

Cuando llega a embarcarse,
junto al pie de la escalera
hay ingleses que requisan
a ciertos hombres que muestran
una tremenda amargura
y no saben contenerla.

Martínez vuelve a ser cura
y les dice que aquí lleva
medicinas para el alma…
de heridos, muertos, cualquiera
fuera quien necesitara
de sus servicios en guerra…

No durmió el cura Martínez,
sino velo el centinela,
acompañado en la noche
por escuadrones de estrellas,
 hasta que en tierra argentina
arrodillose en la arena,
y entre gruesos lagrimones
beso aquella su Bandera.

20 de junio de 1984
Día de la Bandera

jueves, 17 de mayo de 2012


EL  RI 4  EN  MALVINAS 

                                                          

El Regimiento de Infantería 4  estaba integrado con soldados conscriptos de las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, que en su mayoría poseían un nivel socio-cultural bajo y que nunca se habían alejado de la zona en que vivían, lo que dificultaría su adaptación brusca a las condiciones climáticas de las Malvinas.

El regimiento había realizado la instrucción correspondiente al año militar 1981 completo, efectuando todos los períodos y ejercitaciones previstos, incluyendo los ejercicios finales de la III Brigada de Infantería y participando en los del Colegio Militar de la Nación, que los realizó en el campo de la guarnición Monte Caseros.

En noviembre se había producido la primera baja de la clase 1962 incorporada, el 25% de ella. En 1982 estaba prevista, en forma experimental, la incorporación periódica, cuatrimestral de la clase 1963.

A principios de febrero se incorporó el primer escalón, que realizó el subperíodo básico de instrucción hasta fines de marzo, tras lo cual los reclutas salieron con unos días de licencia.

En el aspecto logístico existían grandes problemas, entre ellos carencia total de mochilas y útiles de zapa; el vestuario y equipo provistos correspondían a la zona subtropical y el recibido posteriormente en el sur no fue suficiente.

Al tomarse conocimiento de la recuperación de las islas Malvinas se convocó a los soldados de baja y licenciados, la gran mayoría de los cuales efectuó su presentación antes de recibir la cédula de llamada.

El 6 de abril el Regimiento recibió del Comandante de la Brigada una orden preparatoria de alistamiento para trasladarse al Teatro de Operaciones Sur (Patagonia).

En su cumplimiento, la unidad debió completar su organización creando la compañía C, que no existía en tiempo de paz, lo que se logró  empleando los soldados de la clase recién incorporada.

También se completaron los cuadros con oficiales y suboficiales asignados por el Comando de Institutos Militares, entre ellos media docena de subtenientes en comisión, es decir cadetes que recién comenzaban el IV año del Colegio Militar, los que tendrían un brillante desempeño en las operaciones y dos de ellos serían  heridos en combate.

También se recibieron de la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral cabos en comisión, dos de los cuales encontrarían gloriosa muerte en combate.

El regimiento se trasladó a la Patagonia, donde se preparó para cumplir diferentes misiones, hasta que se decidió su traslado a la Isla Soledad, el que se produjo a partir del 27 de abril.

Al día siguiente ocupó una posición transitoria en el monte Wall, previendo su traslado a la isla Gran Malvina, pero la iniciación de los ataques británicos el 1° de mayo lo impidió, por lo que permaneció en la posición ocupada con misión de reserva.

El RI 4 debió segregar la compañía A, que quedó a órdenes del comandante de la Agrupación de Ejército Puerto Argentino y fue empleada como seguridad en la costa norte de la península de Fresinet y una sección de tiradores de la compañía B para dar seguridad en la sede del gobierno militar en Puerto Argentino.

También agregó la sección antitanque al Regimiento de Infantería 5 y una ametralladora MAG con su dotación para reforzar la tripulación del barco “Monsumen”, requisado a la Falkland Islans Company (FIC) y empleado como transporte entre las islas.

En reemplazo de estas fracciones, se recibieron dos secciones de la Compañía Comando y Servicios de la IIIra. Brigada de Infantería, con personal armado exclusivamente con fusiles FAL y pistolas ametralladoras PAM.

Se hizo el planeamiento y se ejecutaron los reconocimientos y acuerdos para el empleo de la unidad como reserva; tenía previstas once misiones de contrataque, bloqueo y refuerzo.

Durante el mes de mayo se recibía cotidianamente fuego de perturbación de fragatas y destructores británicos.

Cada noche, entre las 2230 y 0400 aproximadamente, dos barcos iniciaban el cañoneo, que se extendía desde nuestras posiciones hasta Puerto Argentino.

Ese fuego nos causaba pocas bajas porque ocupábamos posiciones en desenfilada, pero cumplía el objetivo de desgastarnos.

Los heridos recibían la primera atención en el puesto de socorro del Regimiento, a cargo del Tte 1ro Méd Cucchiara, pero su evacuación al hospital militar de Puerto Argentino constituía un problema.

 Las ambulancias no iban a buscarlos porque se podía recibir fuego naval o  aéreo en el camino, así que teníamos que trasladarlos en nuestros camiones Unimog.

Las camillas de nuestra dotación no eran devueltas, por lo que una vez empleadas las pocas que teníamos, debíamos mover los heridos en mantas.

La Unidad nunca descansaba al completo, manteniendo permanentemente una parte de su personal en alerta.

También sufrimos esporádicos ataques de aviones con cohetes.

El Regimiento carecía de armas antiaéreas orgánicas, pero a mediados de mayo se recibieron algunos lanzadores individuales de misiles tierra-aire de origen soviético provistos por las Fuerzas Armadas Peruanas.

Lamentablemente, no teníamos personal que conociera dichas armas; a los oficiales que se las proveyó para su uso, se les dio una somera explicación sobre su manejo.

 Pese a ello llegaron a lanzarse algunos misiles contra aeronaves enemigas, pero lógicamente no dieron en el blanco.

El 21 de mayo a la mañana temprano, la aviación enemiga atacó los helicópteros de Ejército argentinos que estaban en la ladera norte del Monte Kent.

Durante el ataque, los Harrier rodeaban ese cerro y pasaban sobre las  posiciones de nuestro regimiento, desde las que se les hacía fuego reunido con nuestras armas.

La sección de la compañía C del Subteniente Llambías, que se encontraba como seguridad en el Monte Challenger, alcanzó a uno de ellos, que debió hacer un aterrizaje de emergencia en un portaaviones.

El 28 de mayo, ante la inminente caída de Darwin-Goose Green, el Regimiento fue agregado a la Agrupación de Ejército Puerto Argentino y dos días más tarde ocupó una nueva posición para desempeñarse como escalón seguridad de la posición defensiva de la capital de las islas.

En el desplazamiento al nuevo emplazamiento, el material fue transportado en parte por dos helicópteros, que lo dejaron disperso en una amplia zona, lo que motivó un ímprobo trabajo al personal, que debió llevar material pesado a brazo hasta las alturas, lo que se realizó durante todo el tiempo de permanencia en la posición, y a  partir del 31 de mayo bajo el fuego de la artillería enemiga.

Mientras se efectuaba el cambio de posición, un Harrier atacó con cohetes a media docena de camiones Unimog vacíos que se habían  empantanado en la turba y a un tractor requisado en Puerto Argentino que había intentado infructuosamente sacarlos, destruyéndolos a todos.

La nueva posición se organizó en dos puntos de apoyo, uno en el Monte Harriet, donde estaba el jefe de regimiento con la compañía B y la compañía comando (-) y otro en el Monte Two Sisters a órdenes del 2do Jefe de regimiento con la compañía C y fracciones de la compañía Comando.

A ese se agregó otro puesto de socorro a cargo del Tte 1ro Méd Steverlinck.

Los elementos logísticos no necesarios en las posiciones ocupaban una base en Puerto Argentino, a cargo del S-4, Capitán  Farinella.

Las posiciones se organizaron muy someramente por la carencia de útiles de zapa, material para interceptaciones, redes de enmascaramiento y alambradas.

Tampoco se podía hacer pozos de zorro porque a poco de cavar fluía agua, debiendo contentarse con los hoyos de tirador cuerpo a tierra.

 Además, a partir del 31 de mayo comenzó el fuego de hostigamiento de la artillería de campaña enemiga.

Se localizaron tres baterías de 105 milímetros, que tiraban sobre las posiciones del regimiento en forma irregular, de día y de noche.

También se recibía fuego de artillería naval durante la noche y esporádicos ataques aéreos.

El 1° de junio concurrí al puesto de comando de la Agrupación de Ejército Puerto Argentino a exponer el dispositivo y hacer acuerdos.

En esa oportunidad, recibí una orden verbal del Comandante, Grl Jofre, sobre la misión, que fue calificada “de sacrificio” por cuanto el repliegue iba a ser muy difícil de ejecutar.

En esos días comenzaron los combates casi cotidianos entre fracciones propias y elementos enemigos (fundamentalmente en misiones de exploración).

El 7 de junio, desde la posición del Regimiento se avistó un buque descargando material en Bahía Agradable, informándose al comando de agrupación.

Al día siguiente eran dos los buques y se informó nuevamente, produciéndose el exitoso ataque aéreo sobre ellos (eran el “Sir Galahad” y el “Sir Tristram”).

El 8 de junio a la noche, efectivos enemigos apreciados en una compañía se infiltraron entre los montes Harriet y Two Sisters y, al ser detectados, se produjo un intenso combate que terminó con su repliegue apoyado por un muy intenso fuego de la artillería de campaña británica

Al día siguiente se comprobó movimiento de personal enemigo en Port Harriet House (5 Km al S de la posición); se abrió fuego con morteros pesados y se observó que efectivos del orden de una sección eran evacuados en helicóptero, nuevamente con un intenso apoyo de fuego de artillería.

                       En la segunda semana de junio se recibió agregada una sección del Regimiento de Infantería 12, que no había podido reunirse con la masa de su unidad y fueron recuperadas dos secciones de tiradores de la compañía A, que fueron agregadas al punto de apoyo de Two Sisters.

También se recibió el refuerzo de ametralladoras MAG  del Regimiento de Granaderos a Caballo con sus dotaciones.

El fuego de hostigamiento de la artillería enemiga se incrementaba y a una de las baterías yo podía observarla con mis binoculares, pero estaba fuera del alcance de las armas de la unidad y de la artillería propia.

El 11 de junio a las 23,00 hs  se desencadenó el ataque de la III. Brigada de Comandos de Royal Marines sobre las posiciones del regimiento.

El Comando (batallón) 42 atacó el monte Harriet y el Comando 45 el monte Dos Hermanas.

El Comando 40 era reserva.

En el monte Harriet, la posición fue atacada desde el este y el sur por sendas compañías que habían efectuado un rodeo, mientras la compañía B era aferrada por el resto del batallón atacante.

A poco de comenzar el ataque fue herido el  Subteniente Juárez, jefe de la sección morteros pesados y ésta fue puesta fuera de combate.

El único apoyo de fuego que se recibía era proporcionado por la batería de 105 mm del Batallón de Infantería de Marina 5.

Yo personalmente corregía el tiro en comunicación por radio con el jefe de esa unidad, capitán de fragata Robacio.

Ante el progreso del ataque enemigo desde el sur y el este, fue empleada la reserva en un contraataque, siendo rechazado y cayendo herido de 5 balazos el oficial que lo dirigía, Tte 1ro Echeverría.

Se continuó combatiendo duramente y el enemigo progresaba en su ataque. 

Después del combate, estando prisionero, me preguntaron los ingleses qué elementos de visión  nocturna teníamos en el regimiento, porque consideraron muy eficaz el fuego de nuestras ametralladoras.

 En realidad, no teníamos ninguno para ellas (sólo disponíamos de los visores nocturnos de luz residual, que no son aptos para apuntar), pero como nuestros enemigos hacían un uso muy intenso de la munición trazante, ello facilitaba nuestra puntería.

Muy útiles fueron las ametralladoras 12,7 mm para el tiro terrestre.

Curiosamente, las del regimiento estaban fuera de servicio y de baja, pero tuvimos la suerte de haberlas hecho reparar en la armería de la unidad y prestaron un excelente servicio en el combate.

Cuando se combatía a las distancias próximas, la artillería propia tiraba sobre nuestra misma posición, en un supremo esfuerzo por detener la progresión del ataque.

Tras recibir la autorización del Comandante de la Agrupación, ordené el repliegue de los elementos que no estaban aferrados y me trasladé, acompañado del S-2 de la plana mayor, Teniente 1ro Carlucci, al emplazamiento de la compañía B que, a órdenes de su jefe Teniente 1ro Arroyo, continuaba combatiendo por el fuego en la ladera O del cerro.

Eran alrededor de la 0300 hs y el enemigo se aproximaba al puesto de comando del regimiento. En esa oportunidad perdí el contacto con el Comando de la Agrupación.

En Two Sisters, la posición fue atacada desde el O y el N. Tres jefes de sección de la compañía C fueron puestos fuera de combate: el Teniente Martella muerto y los Subtenientes Mosquera y Pérez Grandi heridos.

Estas bajas incidieron en la capacidad de combate de sus fracciones.

Al caer el puesto de comando, el oficial de operaciones de la unidad, Capitán López Patterson, consiguió replegarse con las fracciones que no estaban aferradas.

También se replegaron las 2 secciones de la compañía A que estaban en Goat Ridge, promontorio rocoso que se encontraba al S de Two Sisters y dependía de este punto de apoyo.

El Jefe de una de ellas, Subteniente Nazer, resultó herido, el jefe de la otra, Subteniente Silva, al alcanzar en su repliegue con su sección las posiciones del BIM 5 en el Monte Tumbledown, se agregó a esa unidad; lo mismo hizo el Subteniente Llambías con su sección de la compañía C.

Ambas  continuaron el combate junto a los infantes de marina y en la noche del 13 al 14 de junio, Silva murió heroicamente.

Tres semanas después fue reconocido su cadáver, que aún empuñaba fuertemente su fusil FAL.

A las 0600 hs del 12 de junio el Monte Harriet estaba en manos del enemigo, salvo el sector ocupado por la compañía. B, de la que quedaban alrededor de 60 hombres; la sección del Subteniente Giménez Corvalán había podido replegarse, aunque su jefe resultó herido.

Aunque los restos de la subunidad, a la que me había reunido, estaban rodeados por el enemigo que se había apoderado de la cima del cerro, continuó combatiendo por el fuego, pero el enemigo no intentó un asalto.

A las 9 y 30 hs, con ese núcleo de resistencia totalmente rodeado y sin posibilidades de repliegue, cesó la resistencia de la unidad.

El Regimiento de Infantería 4 debió enfrentar el combate final con un enemigo que lo atacó con una superioridad de 6 a 1 en efectivos y armas, con apoyo de fuego de artillería de campaña y naval.

Los británicos tenían gran ventaja en el combate nocturno por su disponibilidad de miras infrarrojas, de las que carecíamos.

Además, conocían en detalle nuestro dispositivo merced a los elementos electrónicos emplazados en el monte Kent, la altura dominante de la zona.

 Ello también le permitía, en los días previos, que cada vez que los morteros pesados del regimiento abrían fuego, fueran inmediatamente batidos por la artillería enemiga.

También se recibía este fuego en los emplazamientos de las radios de campaña cuando se las empleaba (la única con la que no ocurría esto era una radio Yaesu de uso civil que había sido requisada en Puerto Argentino y provista a la unidad).

Para colmo, era inevitable usar los equipos de radio por cuanto los teléfonos de campaña sólo podían emplearse en comunicaciones internas por carecerse de cable telefónico.

Otro aspecto que favoreció a los británicos fue que mientras su personal estaba fresco en el momento del combate decisivo, el nuestro estaba desgastado por una larga permanencia en las posiciones sin relevos, reemplazos ni rotaciones, con un clima frío y húmedo, sin equipo adecuado (problema de pie de trinchera), con alimentación insuficiente (falta de víveres y dificultad para cocinar y distribuir la comida por falta de combustible para las cocinas y de recipientes térmicos para la distribución).

Además, nuestro personal estuvo sometido al fuego de hostigamiento de la artillería enemiga, al que no se podía responder por falta de medios, lo que provocaba un sentimiento de impotencia.

Pese a todas las circunstancias adversas en que debió combatir y a la desproporción de medios, el RI 4 luchó hasta el límite de sus posibilidades.

Prueba de ello fueron los 2 oficiales, 4 suboficiales y 16 soldados muertos  y los 8 oficiales, 24 suboficiales y 89 soldados heridos (no se incluyen las de las secciones agregadas del R I 12 y del Comando de Brigada, que también fueron importantes).

El enemigo que nos atacó reconoció el desempeño del RI 4. 

El brigadier Julián Thompson, comandante de la III. Brigada de Comandos de Royal Marines escribió en su libro “No picnic”, refiriéndose al combate con nuestro regimiento:

Esto desmiente las informaciones de prensa según las cuales todos los oficiales huían dejando a sus soldados conscriptos para que fueran masacrados  o se rindieran como ovejas.... oficiales y suboficiales se batieron duramente”.

Y el Tcnl Nick Vaux, jefe del Comando 42 de Royal Marines escribió en “Cuerpo de Elite” sobre su ataque al monte Harriet:

En esas posiciones, los cuerpos yacían desparramados en las violentas contorsiones de la muerte, porque el enemigo había resistido fieramente”.

El reportero inglés Kim Sabido narró el ataque final al RI 4 en

“Una cara de la moneda”: “Sin embargo, el avance por las laderas del Monte Harriet fue un asunto lento y cruento.

Durante un par de horas parecía que todo iba a salir mal.

Acosados en las laderas por los intensos disparos de ametralladoras y tiradores apostados, avanzaban lentamente y a duras penas.

Vi caer a varios hombres heridos de bala y a otros los alcanzó la metralla de la continua cortina de fuego que disparaban a distancia.

Los hombres que teníamos enfrente no iban a ceder sino era tras una lucha encarnizada”.

El Mariscal Foch, último generalísimo aliado en la Primera Guerra Mundial y antiguo profesor de historia militar dijo:

en la guerra se hace lo que se puede con lo que se tiene”.

 El 4 de infantería cumplió la misión impuesta como escalón de seguridad de la posición defensiva de Puerto Argentino e hizo con sus medios más de lo que podía esperarse, gracias al esfuerzo, sacrificio y abnegación de sus oficiales, suboficiales y soldados, especialmente aquellos que quedaron para siempre en la turba malvinera como testimonio de la irrenunciable  voluntad nacional de recuperar nuestras islas irredentas.-

DIEGO ALEJANDRO SORIA
     General de Brigada